Economía

Iberoamérica brinda oportunidades para el comercio y la inversión

La desaceleración china y la perspectiva de una subida de tipos por la Fed generan incertidumbre

Hoy nos encontramos con una economía global moviéndose entre dos aguas; por un lado, subida de tasas de interés en los Estados Unidos, con la consiguiente salida de capitales que podría suponer en busca de mejores rentabilidades, principalmente de los países llamados emergentes -varios situados en América Latina-. Y, por otro, la desaceleración observada en China, que se ha traducido en menos importaciones, con caídas casi generalizadas de los precios de las materias primas que se comercializan en ese y otros mercados, varias de las cuales son de procedencia latinoamericana.

Respecto a lo primero, la Reserva Federal de los Estados Unidos decidió no tocar por ahora los tipos de interés, aunque la mayoría de sus componentes estiman que estos comenzarán a subir a más tardar en diciembre próximo. La respuesta inmediata vino del euro, apreciándose frente al dólar. Los analistas predicen que el Banco Central Europeo (BCE) se verá obligado a ampliar los estímulos monetarios a la zona euro para mantener su moneda única en un nivel bajo frente al dólar, evitando de este modo afectar a su comercio exterior.

La impresión generalizada es que esta incertidumbre estaría socavando las previsiones del crecimiento mundial para 2015 y 2016. Recientemente la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) anticipó una leve caída en sus pronósticos, de un 3,1% a un 3% para este año y del 3,8% al 3,6% para el próximo. Este menor desarrollo estaría fundamentado en parte en la atonía observada en las economías emergentes, entre las que China, Brasil y Rusia sobresalen por su tamaño. La excepción la representarían los Estados Unidos, cuyo desempeño para 2015 se vería mejorado desde un 2% informado en junio pasado a un 2,4%.

El BCE prevé para la zona del euro un crecimiento anual del PIB real del 1,4% en 2015; 1,7% en 2016 y 1,8% en 2017. En tanto la OCDE, estima un alza de un 1,6% para el presente año y un 1,9% para el 2016. Ambas proyecciones han sido revisadas a la baja atendiendo a las menores exportaciones desde la zona euro a los mercados emergentes.

Por su parte, América Latina, con una progresión esperada casi nula al ver mermados sus ingresos, se ve abocada a comprimir o cortar gastos haciendo los ajustes correspondientes para enfrentar esta nueva situación que no padecía desde hace casi una década. México anuncia recortes por más de 13.000 millones de dólares entre 2015 y 2016. Brasil hará una fuerte disminución en gastos sociales estimados en algo más de 6.500 millones de dólares y acomodos en varias partidas presupuestarias.

Perú ha visto menguar sus expectativas de expansión, lo sitúan entre un 2,7% y un 3,2% para 2015. El Ejecutivo está impulsando medidas pro inversión y apoyándose en la depreciación de su tipo de cambio, lo que hace más competitivas las exportaciones peruanas. Colombia aplicará recortes y amoldará las cuentas fiscales a este nuevo escenario. El crecimiento de Paraguay estaría ubicado en un 3,3%, desde un 3,8% previsto con anterioridad.

Para Centroamérica y México, se proyecta un alza del 2,8% y para el Caribe un 1,7%. Lento crecimiento en El Salvador, muy buen desempeño en Nicaragua, estabilidad en Panamá, más competencia en Guatemala y crecimiento moderado en Costa Rica.

El impacto electoral

Las realidades de Argentina y Venezuela están marcadas por las elecciones que se avecinan. Ninguno ha querido hacer recortes que pongan en peligro sus aspiraciones electorales, dejando para más adelante las medidas que sus cuentas nacionales necesitan urgentemente. Bolivia y Ecuador también se lo piensan, no desean tocar sus políticas sociales por ahora, pero sí están enfrentando el nuevo contexto con un control más estricto de los gastos, y para los presupuestos de 2016 se han recalculado los ingresos a cantidades menores modificando las partidas correspondientes para adecuarlas al nuevo entorno.

Finalmente, Chile espera crecer 2%-2,5% y, al igual que la mayoría de países de la región, está empeñado en acotar gastos y reasignar partidas, y sobre todo cumplir con la regla fiscal de ahorro en tiempos de bonanza y déficit en tiempos de menor actividad económica con los precios del cobre y el molibdeno y la rentabilidad de los activos fiscales por debajo sus tendencias a medio plazo. En fecha reciente la autoridad acordó solicitar a los ministerios del área económica para el próximo mes de octubre que focalicen su actividad en cuatro áreas para potenciar el crecimiento atendiendo a la situación exterior: capacitación y calificación laboral; simplificación de trámites y permisos; logística e infraestructura, y financiación al emprendimiento. Además, la diversificación de productos y mercados deberán tomar el testigo del espacio dejado por la minería.

Con todo, los cinco continentes cuentan con mercados que suben adonde redirigir exportaciones e inversiones. Durante esta época de crisis la inversión extranjera directa ha crecido al interior de España como respuesta a activos a precios asequibles; similares tendencias se están observando y aumentarán en naciones americanas.

Tomás Pablo Roa es presidente ejecutivo de Wolf y Pablo Consultores, S. L.

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