Economía

Conoce los gastos extras e impuestos que debes pagar al comprar una propiedad

Foto: Reuters/Archivo

El comprar una vivienda es un momento muy anhelado por muchas personas, ya que significa cumplir con el sueño de la casa propia y, en la mayoría de las veces, es el resultado de años de ahorros y sacrificios para poder conseguir el famoso dinero del pie.

Sin embargo, este soñado momento puede convertirse en un verdadero dolor de cabeza si no se consideran los costos extras e impuestos que trae asociado el comprar una propiedad y que pueden llegar a millones de pesos, dinero del cual la mayoría de la gente no está al tanto y pueden crear un verdadero "terremoto" financiero.

"La gran mayoría de las personas no conoce todos los costos asociados que tiene comprar una propiedad, particularmente el impuesto al mutuo que se paga a la Tesorería General de la República y se paga al momento que uno va a la notaría para firmar el crédito hipotecario. Esto ocurre principalmente porque uno no está comprando propiedades todos los meses ni todos los años, el normal de la gente compra una propiedad para toda la vida, sin embargo, en los últimos años se ha incrementado el porcentaje de personas que están comprando viviendas para renta", señala Cristián Lecaros, CEO de Portalinversionista.com.

En este sentido, el experto agrega que "en primer lugar se debe tener claro que todas las propiedades tienen un costo de tasación que va a depender de su valor, los que son variables, por ejemplo, las propiedades que valen menos de 5.000 mil UF tienen un costo de tasación distinto a las que valen 10 mil UF. Además, están los costos del estudio de título que realiza un abogado para estudiar los antecedentes legales de la propiedad por parte del banco; los del borrador de la escritura y la escritura final que se va a firmar; los gastos notariales cuando se firma la escritura con el banco; la inscripción en el conservador de bienes raíces, que normalmente es un 0,8% del valor de la propiedad; y por último, el impuesto al mutuo, que es un 0,2% del valor del crédito de la propiedad, si es que esa propiedad es DFL2, que son todas las propiedades compradas que tienen menos de 140 metros cuadrados, y el 0,8% del crédito hipotecario para las operaciones que no "son DFL2".

Además, se debe considerar que después del 2010 la Reforma tributaria "permite por ley a las personas naturales comprar un máximo de dos propiedades DFL2, por ende, si una persona compra una tercera propiedad, todos los ítems que mencioné anteriormente son iguales, salvo el impuesto al mutuo, que en vez de un 0,2% del valor del crédito sería de 0,8%, dado que esa tercera propiedad no sería DFL2, y así sucesivamente para adelante", explica Lecaros.

Finalmente, y respecto al momento y lugar en que se deben pagar estos costos, el ejecutivo asegura que "el impuesto al mutuo se debe pagar en la notaría, además de cancelar los gastos notariales y del conservador de bienes raíces, pues la notaría es la responsable de recolectar ese dinero, además de los costos operacionales de los bancos que generalmente se cargan a las cuentas corrientes".

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