Economía

Diclofenaco y Omeprazol entre los medicamentos bioequivalentes que siguen aumentando sus precios

Foto: EFE/Archivo

La incorporación de los medicamentos bajo el criterio de bioequivalencia comenzó a implementarse desde el año 2009 y continúa hasta la fecha, con el propósito de bajar los costos de los consumidores y que estos, tengan la opción de optar por una alternativa más económica, denominada como bioequivalentes y se nombra de esa manera porque contiene el mismo principio activo de la droga con que se creó el producto original.

En efecto, el gobierno certifica el cumplimiento de los efecto clínico y perfil de seguridad de los nuevos medicamentos.

Con el fin de continuar esa política pública en agosto de 2013 el Ministerio de Salud anunció públicamente que se certificarían uno 200 bioequivalentes. Sin embargo, para lograr dicha categoría, estos medicamentos deben pasar por un proceso de certificación por parte del ISP que fluctúa entre los 34 millones de pesos y 170 millones de pesos por producto, costo que debe asumir el fabricante.

A causa del alto costo que implicaba el análisis solo el 30% de los que debían salir al mercado pudo formar parte de las farmacias, ya que los laboratorios no pudieron asumir las expansivas sumas de dicha certificación.

Como consecuencia de los valores de la autentificación, los precios de los ya aprobados fueron paulatinamente aumentado sus precios significativamente, lo que variaban entre un 10% a un 26% promedio más. Cabe señalar que esta realidad no tenía vínculo con el cambio en las cuotas de mercado o en la composición de éste.

De acuerdo con esta contingencia y a más de un año de existencia de la creación de la aplicación YAPP Chile Javier Appelgren, CEO de la prestación tecnológica, señaló que "los precios han aumentado notablemente en el tiempo y de forma muy rápida. Si comparamos el registro de precios que tenemos en Yapp Chile, podemos ver que hay remedios que han duplicado su valor en sólo un año. Por ejemplo, el Mebendazol, remedio que se ocupa para tratar infecciones causadas por parásitos y que previene que las lombrices crezcan o se multipliquen en el cuerpo, actualmente vale más del doble del año pasado".

En el caso de los medicamentos genéricos Chile ofrece los más bajos, con un promedio de 1,7 dólares el envase, en el caso de los fármacos de marca o innovadores, la situación es totalmente opuesta, ya que en promedio se comercializa a 28,5dólares en las farmacias nacionales, siendo el más alto de los países analizados. Supera, de hecho, en 38% el precio de venta promedio de la región. En Argentina, por ejemplo, se paga en unos 17,6 dólares por este tipo de productos. En tanto, en Brasil, estos medicamentos tienen un valor cercano a los 14,5 dólares. Solo México tiene precios similares al de Chile (28 dólares).

"Creo que en Chile sí se han adoptado medidas para acercar la salud a las personas, la Ley Ricarte Soto, el plan GES, y apostar por los genéricos. Sin embargo, al apostar por los genéricos y bioequivalentes, se debería haber considerado las consecuencias que traería esta estrategia. Para que una farmacia pueda vender un genérico o bioequivalentes, el laboratorio tiene que certificar el medicamento y ese proceso es muy caro, muchos laboratorios no pudieron costearlo y quedaron fuera, quizás se podrían haber incluido los medicamentos que ya estaban certificados por la OCDE y así tener una oferta más grande en Chile. Lo que buscamos en poder ayudar a la gente, a comprar informadamente, toda clase de remedios, sean estos de marcas, bioequivalentes o genérocos, en distintas farmacias para encontrar el mejor precio. Al final, lo que queremos con Yapp es que los medicamentos sean lo más asequible posible para los pacientes", Appelgren.

Finalmente, y de acuerdo a un estudio realizado por IQVIA por encargo de Fifarma y CIF Chile, al comparar el país con el resto de miembros de la OCDE, el gasto del bolsillo de los chilenos es significativamente mayor. El gasto promedio en salud de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) es de un 20% y en nuestro país asciende a un 32%. Más en específico, un 55% del dinero destinado a la salud, es gastado en medicamentos, el monto más alto de todos los países investigados.

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