Empresas

El impacto de tener políticas de promoción laboral transparentes

Foto: Archivo

La promoción laboral es uno de los objetivos más importantes de cualquier profesional. Significa que tu esfuerzo, lealtad y profesionalismo son reconocidos y, además, representan el reto de tener que crecer a nivel personal y profesional para lograr cumplir con las responsabilidades que el nuevo puesto trae.

Sin embargo, el tema de los ascensos o las promociones al interior de las organizaciones siempre ha sido complejo de abordar, tanto cuando se decide seleccionar a alguien de un proceso interno o se trae a un profesional externo.

Sin duda, ambas opciones tienen beneficios para la compañía. Por un lado, profesionales que ya están en la empresa conocen la cultura, la forma de trabajo y los equipos, lo que suele facilitar ciertas tareas. Y, por otro, los candidatos externos son una opción para innovar y traer nuevas ideas a los procesos de la organización.

Es por esto que para que la promoción laboral se pueda llevar a cabo de buena manera, es muy importante tener políticas elaboradas y transparentes, justamente para no generar falsas expectativas.

Hoy en día, existen muchas compañías que tienen buenos sistemas de promoción y se enfocan en formar jóvenes para desarrollarlos internamente, quienes saben que tienen una oportunidad de aprendizaje y desarrollo, generándose un mayor compromiso con las empresas.

Para la directora de la empresa de reclutamiento Robert Half, Karina Pérez, las organizaciones que tienen un buen sistema de promoción generan mayor permanencia entre sus colaboradores que las que no cuentan con ello, siendo un punto muy importante a tomar en cuenta.

"En las organizaciones que no poseen un correcto sistema de promoción, los colaboradores no encuentran su camino ni espacio y terminan por decidir irse, por lo que es muy importante que las empresas se den cuenta de que existe un gran porcentaje de personas que se cambian de trabajo por este motivo", afirma la ejecutiva.

Acorde al mercado actual, es muy importante que las empresas hagan un programa interno, centrado en dos aristas: si la organización se da cuenta de que no tiene adentro a la persona que cumple con el perfil, debe buscarla afuera de ella; o, por otro lado, darle la oportunidad a sus colaboradores de competir directamente con gente externa, en un proceso claro para ambas partes.

En la misma línea, la ejecutiva recomienda crear este tipo de políticas transparentes, donde exista un proceso definido, en el que todos tengan la capacidad de poder participar en igualdad de condiciones, siendo evaluados bajo el mismo esquema.

Por otra parte, siempre es difícil para las empresas que sus candidatos internos compitan y no salgan exitosos del proceso.

En este sentido, Pérez comunicación es lo más importante: "Es muy malo, comunicacionalmente, si se hacen varios procesos y siempre es seleccionado el postulante de afuera, porque al final los participantes internos comienzan a creer que la empresa no los ve como buenos profesionales y que por eso nunca los escogen".

Finalmente, la recomendación es que las organizaciones hagan más eficientes y claras sus políticas de promoción, y se enfoquen en promover una cultura de aprendizaje interna, para que el día de mañana sus colaboradores estén tan bien preparados como los profesionales de afuera.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum0
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.