Mercados

Finanzas de economías emergentes dependiendo de los flujos de capitales internacionales

Joseph Mouawad, gestor de fondos de deuda emergente de Carmignac.

Los mercados emergentes han registrado un inicio de 2019 relativamente positivo gracias a la reversión de la política monetaria a manos del presidente de la Fed, Jerome Powell, que rechazó llevar a cabo la serie de subidas de tipos planeada, sugiriendo así a los inversores que la liquidez mundial mantendría una cierta estabilidad.

Nos encontramos en un momento de suma importancia para muchas economías emergentes, cuyas finanzas siguen dependiendo de los flujos de capitales internacionales. No obstante, los meses estivales estuvieron repletos de acontecimientos: desde el uso de la "diplomacia a golpe de tweet" por parte de Trump para amenazar al presidente chino Xi con represalias si las negociaciones comerciales no producían resultados, hasta la tregua alcanzada recientemente por ambos jefes de Estado, este torbellino de sucesos sumió a los mercados en una fase de altibajos que no hizo sino garantizar una elevada volatilidad en las principales economías emergentes.

Entretanto, los países latinoamericanos también han experimentado un verano ajetreado, sobre todo en el plano político.

Latam

Por un lado, Argentina se tambaleó ante la inesperada derrota del actual presidente Mauricio Macri en las elecciones primarias celebradas el 11 de agosto. El principal candidato de la oposición, Alberto Fernández —aliado de la expresidenta Cristina Kirchner en estas elecciones— consiguió cerca del 48 % de los votos, cuestionando así las probabilidades de reelección de Macri en octubre.

Esta debacle provocó que los mercados se mostrasen temerosos ante el regreso de un gobierno populista de izquierdas dispuesto a hacer un menor uso de políticas económicas ortodoxas, ante los importantes desequilibrios que ciertas medidas de intervención de Kirchner ya generaron durante su polémico mandato. Los activos argentinos se desplomaron debido a esta noticia, la moneda del país perdió más del 30 % de su valor y surgieron dudas no solo sobre la senda de recuperación del país, sino también sobre un posible impago o reestructuración de su deuda, tan solo tres años después del acuerdo alcanzado con los fondos oportunistas y los acreedores internacionales.

En cambio, los positivos acontecimientos políticos en Brasil contrastan notablemente con los problemas de su vecino. El gobierno de Bolsonaro logró que la Cámara Baja del Congreso aprobara la reforma de pensiones, que resulta fundamental para que las finanzas públicas del país emprendan una trayectoria sostenible. De hecho, un déficit presupuestario del 7 % del PIB, una deuda pública equivalente al 79 % del PIB y una década de crecimiento económico prácticamente nulo estuvieron a punto de borrar a Brasil del mapa a ojos de los inversores extranjeros.

No obstante, este positivo acontecimiento impulsó la confianza de los mercados en la capacidad de la administración Bolsonaro para aprobar reformas cruciales y mostró que, tras años de inestabilidad política y económica, hay luz al final del túnel.

Por Joseph Mouawad, gestor de fondos de deuda emergente de Carmignac

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