Politica

La oposición de Chile busca golpear al presidente Sebastián Piñera por la gestión de la pandemia de coronavirus

  • Acusan al exministro de salud de tergiversar las cifras del covid-19
  • El martes el Congreso votará la acusación Constitucional contra Mañalich
El presidente de Chile, Sebastián Piñera. Foto: Reuters/Archivo.

El gobierno del presidente Sebastián Piñera está sufriendo un nuevo embate por parte de la oposición. Hoy el foco es el manejo de la pandemia por partes de las autoridades de salud, personalizadas en la figura del polémico exministro del sector, Jaime Mañalich, quién enfrenta una acusación constitucional.

Este no es un escenario nuevo. Ya que en diciembre pasado, exactamente el 11 de ese mes, la oposición logró derribar, al poderoso y cercano al mandatario (es su primo hermano) ministro del Interior, Andrés Chadwick. La causa en ese entonces fue su responsabilidad política en la vulneración de los derechos humanos ocurridas durante el estallido social. Con ello Chadwick no podrá ejercer cargos públicos durante cinco años.

Así el panorama es complejo, sobre todo, para un gobierno que muestra claras muestras de inacción y fuertes críticas de todos los sectores, incluyendo de sus partidarios, debido a la lentitud y poco alcance de las medidas económicas y sanitarias para enfrentar la pandemia del coronavirus que desde marzo a la fecha ha causado 476.016 contagiados y 13.167 personas fallecidas, de acuerdo a las cifras del propio gobierno.

Y es aquí donde apunta la oposición ya que acusa a Jaime Mañalich (muy cercano al presidente), exministro de Salud, de tergiversar las cifras cuando estaba a cargo de la pandemia.

La acusación

Según la oposición, en el documento de dos capítulos y que fundamenta la acusación constitucional en contra de Mañalich, se señala que el extitular de Salud habría infringido la Constitución "al haber colocado en riesgo la vida y la salud de la población" y del "ocultamiento de datos y faltas a la probidad administrativa".

El libelo fue presentado en el límite del plazo legal y fue respaldado por el Frente Amplio, así como también de diputados independientes, del PPD y del PR. El texto no contó con rúbricas del PS ni de la DC.

Tras esta presentación han comenzado a salir diversos aspectos de la gestión de Mañalich, el qué muchas veces afirmó que la decisiones eran tomadas en coordinación absoluta con el presidente Sebastián Piñera.

Así, la presidenta del Colegio Médico (Colmed) Izkia Siches, de gran aceptación en la población y que ha comenzado a parecer en las encuestas con buenas evaluaciones, afirmó que "nuestro Ministerio de Salud, liderado por Jaime Mañalich, debilitó aún más la credibilidad institucional, con imprudencia temeraria en el manejo de los datos", quien agregó que el extitular de Salud realizó "aperturas precoces".

"Fue alguien que no escuchó a los expertos; produjo malos resultados sanitarios, a pesar de saber lo que se tenía que hacer", sumando que "cómo se pudo desconocer más de 30 mil casos", aludiendo al testimonio, ante la comisión del Congreso que evalúa la acusación, de Johanna Acevedo, jefa de la División de Planificación Sanitaria del Minsal (Diplas) y otrora jefa del Departamento de Epidemiología del ministerio, quien sostuvo que bajo la dirección de Mañalich se gestionó un "sistema paralelo para llevar la información pública".

Ante la misma instancia y en la misma sesión de la comisión evaluadora, el jefe de Epidemiología del Minsal, Rafael Araos, defendió sus métodos de contabilización, señalando que "la segunda mitad de mayo es cuando se empieza a apreciar realmente lo que es el exceso de mortalidad. Esta se hace muy importante en junio, comienza a disminuir en julio, y nos estamos acercando a un promedio de entre 40 y 50 fallecidos diarios".

"Nuestro exceso de mortalidad está explicado casi en un 100% por muertes debido a la covid-19, y significa que estamos contando muy bien los fallecidos en Chile", afirmó, agregando que el 25% de las personas que fallecieron por el virus lo hicieron fuera del hospital o sin antecedentes de haberse hospitalizado.

Por otra parte, en el marco de la investigación que lleva el Ministerio Público por una presunta diseminación imprudente de gérmenes patógenos en medio de la pandemia del, en la que están querellados el presidente Sebastián Piñera, el exministro de Salud Jaime Mañalich y otras autoridades, la exjefa de Enfermedades No Transmisibles del Ministerio de Salud (Minsal), Andrea Albagli, entregó una declaración de 21 hojas a los fiscales Ximena Chong y Marcelo Carrasco.

En su declaración, y que reporta Ciper, indica que recuerda "con mucha claridad un día que nos piden que cambiemos la información. El ministro informaba con un sistema desconocido para nosotros, paralelo, que primero eran llamados telefónicos, luego un código de acceso que ponían los totales. Informaba estas cifras en la mañana, previo a que publicaremos los informes. El 24 de abril, porque previamente el valor absoluto reportado desde Epidemiología era siempre inferior a lo reportado por el ministro, ese día pasó que la información que estaba en Epivigila sobrepasó lo informado por Mañalich. Así que cuando ya había recibido la base de datos, mi jefatura directa, Rodrigo Fuentes, me indica que por pedido del ministro hay que borrar los últimos registros para hacerlo calzar, porque si bien podía haber diferencias, la información de Epivigila no podía exceder lo informado por el ministro. Nosotros no lo hicimos".

Blindaje total

De esta forma, el escenario es cada vez más complejo, por ello desde el Ejecutivo salieron con todo a blindar a Mañalich. Primero fue el ministro del Interior, Víctor Pérez quién afirmó que éste "salvó vidas".

"El país es testigo cómo la autoridad sanitaria y el gobierno fue, desde el principio de la pandemia, mejorando sustancialmente la entrega de información y hoy estamos entre los países en que mayor transparencia tiene", aseguró.

Además, Pérez planteó que "generar acciones de carácter político, judicial, por eventuales errores, a mí me parece que demuestra que no hay sustento".

Asimismo, dijo que contribuyó "para que a ningún chileno le faltara un ventilador mecánico, una cama para poder ser atendido, eso es un mérito indiscutible".

Tras este espaldarazo, fuel el propio presidente Piñera el que se sumó a esta cruzada afirmado que "yo tengo una certeza. Yo he visto al ministro Mañalich y al ministro Paris hacer todos los esfuerzos, entregar lo mejor de sí mismos para proteger la vida y salud de los chilenos".

Nuevo embate

Pero este cerco sobre el ejecutivo es aún más fuerte pues a la posible sanción en contra de Mañalich, que finalmente apuntaría al mandatario, se suma una nueva acusación. Ahora en contra del jefe de gabinete, Víctor Pérez, un declarado pinochetista, la que se le enrostra la responsabilidad política al no haber aplicado el principio de "igualdad ante la ley" en el marco del paro de camioneros y, asimismo, al no haber ejercido el control jerárquico sobre Carabineros, posibilitando hechos como los ocurridos el viernes pasado, en Plaza Italia, cuando un funcionario empujó a un adolescente de 16 años al río Mapocho desde una altura de siete metros y medio.

De esta forma, la próxima semana será clave, ya que el martes la Cámara de Diputados votará la acusación contra Mañalich y en los siguientes días analizará el líbelo en contra de Pérez, ambos hechos serán fundamentales para el gobierno, ya debilitado y con todas las alarmas encendidas, y para un país que se encuentra dos semanas del crucial plebiscito constitucional, donde los chilenos decidirán si ponen fin a la Carta Magna dictada en dictadura.

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