Sociedad

¿Cómo enfrentar la llegada de la automatización al mercado laboral?

La Internet de las Cosas está cambiando el mercado laboral.

Desarrollar nuevas habilidades y potenciarlas a través del entrenamiento de skilling, re skilling y up-skilling, son los drivers fundamentales con que con los profesionales podrán contrarrestar un escenario de profundos cambios.

Hoy en día nos vemos enfrentados a, trasformaciones que están ligadas a la inminente llegada del IoT (Internet de las cosas), y que no sólo afectan al mundo digital, sino que también comenzarán a generar consecuencias en el mercado laboral. Ahora, los profesionales deberán desarrollar nuevas habilidades para mantenerse a flote y evitar verse afectados por la automatización y robotización de los procesos.

Bajo este contexto, el Foro Económico Mundial realizó un estudio llamado "El Futuro del Trabajo 2018", donde resultados de entrevistas y encuestas demostraron que la Cuarta Revolución Industrial destruirá 75 millones de empleos de aquí al 2022. Sin embargo, al mismo tiempo, se crearán 133 millones, lo que dará un resultado neto positivo en términos de la cantidad de empleos creados.

"Frente a este realidad, lo que debemos preguntarnos no es necesariamente cuántos y qué trabajos existirán, sino cómo respondemos a ese tipo de trabajos y qué destrezas necesitaremos utilizar en el mercado laboral", explica Serge Shine, director global de reclutamiento y selección del Grupo Adecco.

El experto hace hincapié en que "la respuesta para enfrentar este panorama es preparar y capacitar constantemente a las personas con el objetivo de que desarrollen las nuevas habilidades que requerirá el mercado; éste es el único camino viable que permitirá afrontar el gran desafío que se nos impone. Y para hacerlo, se necesita tener algunos polos trabajando juntos, que son los gobiernos, los responsables políticos y las empresas privadas, quienes deben necesariamente invertir en la fuerza laboral, por medio de entrenamiento - skilling, re skilling y up-skilling-.".

Otro punto importante a destacar recae en que si bien hay tendencias que marcarán la pauta- y que están vinculadas a la industria de la inteligencia artificial- ni siquiera las mejores personas que trabajan en ella pueden predecir hoy cuáles son los trabajos del mañana. "Pese a la incertidumbre que puede generar la penetración de la automatización, lo cierto es que-a modo de ejemplo-los trabajos relacionados con la comunicación o el marketing, continuarán teniendo un empuje muy fuerte, ya que son responsabilidades profesionales en las que se necesita aplicar habilidades humanas y que los robots y las máquinas tardarán años si algún día pueden aplicarlas. La empatía y el pensamiento creativo, son cualidades que no son replicables por las máquinas", añade el profesional de Grupo Adecco.

Cambio de mentalidad

Serge Shine señala que hoy en día los colaboradores tienen más conciencia que los propios empleadores respecto a la situación que está enfrentado el mercado laboral, y que tienen pleno conocimiento de que tendrán que volver a mejorar sus habilidades en un futuro muy próximo.

"Hay algunos empleadores que si se pueden dar cuenta de la importancia de invertir en la mejora de las habilidades de su equipo; pero, incluso sabiendo esto se producen muchos obstáculos para que lo pongan en práctica. Por ejemplo, un jefe puede pensar "Bien, voy a entrenar a esas personas, pero eso me va a costar dinero". "Entonces, ¿qué pasa si estos chicos se van?", "¿qué sucede mientras los entreno?, ¿todos producirán el valor esperado?" "¿qué pasa si pago para entrenarlos y ellos no entregan resultados?". Esas son preguntas que requieren respuesta y para responderlas es necesario que la comunidad privada, las empresas y los gobiernos públicos trabajen juntos. Y digo esto porque es importante que justamente sean los gobiernos quienes ofrezcan incentivos para que las empresas puedan invertir en su fuerza laboral", enfatiza el experto.

Y añade, "en Francia y en Singapur, la gente dispone de dinero para entrenarse, lo cual es fantástico. Se trata de una cuenta vinculada al salario del empleado, donde éste paga una parte y el empleador paga otra, y ese pozo va destinado a una cuenta específica dedicada a la capacitación. Hay que realizar un esfuerzo conjunto entre los responsables políticos y el sector privado para que las cosas funcionen. No puede ser uno sin el otro y todos tienen que contribuir".

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