Sociedad

¿Cómo armar una huerta en casa?

Durante el ciclo de cultivo, prefiera riegos pocos abundantes y más frecuentes.

Para tener una huerta en casa o departamento primero debemos saber cómo diseñarla y establecerla, para posteriormente, conocer el manejo de rutina para una mantención exitosa. Así lo explica Viviana Tudela, académica de la Escuela de Agronomía de Universidad de Las Américas, quien nos entrega algunos interesantes consejos para tener en cuenta.

Diseño y establecimiento

El primer paso es seleccionar el lugar donde estableceremos nuestra huerta. Lo más importante es que tenga buena iluminación, ya que debe recibir luz directa. Si se quiere realizar en departamento hay que utilizar lugares (ventanas, ventanales, balcones) con exposición oeste, este y norte.

En segundo lugar, tenemos que definir la superficie que vamos cultivar. En departamento la superficie horizontal es escaza, por lo que una buena opción es realizar una huerta vertical. Se debe decidir si se cultivará en suelo directo o en recipientes, los cuales pueden ser mesas de cultivo, jardineras, macetas o cajones dispuestos horizontal o verticalmente sobre algún soporte. Si se utilizan contenedores de madera, estos deben ser impermeabilizados en su interior con tela geotextil. No se debe olvidar que todos los recipientes deben permitir el drenaje de excesos de agua por lo que no tiene que contar con orificios en su base.

El paso siguiente es seleccionar las especies que vamos a sembrar o plantar. Para ello es importante conocer las épocas de siembra y las dimensiones de las plantas para definir las distancias de plantación. Existen hortalizas cuyas semillas son muy pequeñas y requieren ser sembradas en almacigueras o recipientes pequeños para luego ser trasplantadas en el lugar definitivo. En el caso de utilizar macetas, jardineras o cajones pequeños, se puede sembrar de manera directa sin usar almácigos.

Una vez definido el diseño podemos establecer nuestras plantas. Si la huerta se realizará en un jardín directamente en el suelo, éste debe estar bien mullido, sin piedras ni malezas. Para los contenedores utilice compost.

Manejo de rutina

Es aconsejable realizar siembras escalonadas, separadas por una semana (por ejemplo) de manera de disponer de plantas de la misma especie en el tiempo y no concentrar su cosecha.

Las semillas deben enterrarse a una profundidad equivalente a tres veces su tamaño. Cuando trasplante se debe tener cuidado de no romper raíces.

La fertilización se realiza al momento de la siembra o trasplante. Los fertilizantes contienen tres elementos principales: Nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K). Para hortalizas, plantas medicinales y aromáticas, prefiera fertilizantes que tengan mayor proporción de P y K. Los fertilizantes con mayor proporción de N se utilizan en cereales, árboles y prados.

Realice un riego inmediatamente después de la siembra o plantación. Durante el ciclo de cultivo, prefiera riegos pocos abundantes y más frecuentes. Todas las plantas tienen requerimientos hídricos diferentes y las condiciones de temperatura determinan diferencias en las necesidades de agua dependiendo del lugar donde esté la huerta y de la época del año. Por eso, más que definir frecuencias fijas de riego para invierno y verano, se debería revisar el suelo o sustrato en profundidad para determinar si se encuentra húmedo o no. Se debe evitar tanto la falta de agua como el exceso hídrico y las variaciones grandes en el contenido de agua. El riego se realiza directamente al suelo o sustrato, sin mojar la parte aérea de las plantas a fin de evitar el desarrollo de hongos.

En relación al control de plagas, no es recomendable el uso de plaguicidas. Utilice soluciones jabonosas a base de detergente o productos en base a aceite mineral. Estos productos no pondrán en riesgo su salud al ingerir los alimentos.

comentariosforum0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin