Telecomunicaciones y tecnologia

Pandemia ha llevado a muchas empresas a la improvisación en trabajo remoto y transformación digital

Foto: Archivo

Desde el inicio de la covid-19 en Chile, una gran cantidad de empresas han tenido que adaptarse de manera abrupta a cambios tecnológicos como es el caso del Home Office y la Transformación Digital, los cuales si no se realizan de forma consciente e informada puede causar estragos en los trabajadores, procesos y bolsillo de dichas instituciones.

De hecho, es tan fuerte el impacto, que según la encuesta de trabajando.com el 61% de las empresas se encuentran realizando trabajo remoto para mantener la productividad y evitar la propagación del brote entre los colaboradores.

Para lograr con éxito esta modalidad de trabajo se necesita un cambio cultural, que implica gestión del cambio a todo nivel. Esta transformación debe ser un proceso, que no puede ocurrir del día a la noche, sino que necesita cambios paulatinos, profundos y entregando las herramientas a los colaboradores para lograr sin tanta estructura como existía en las oficinas los objetivos planteados.

Otros de los cambios que han sufrido muchas instituciones es la entrada de manera improvisada a una Transformación Digital, ya sea en sus procesos o por la creación de un Marketplace, pero al realizarla de manera forzada han llevado a cometer errores y muchas veces gastos innecesarios, ya que no basta sólo con una "transformación digital", sino cultural y de procesos de cada empresa. Si bien los cambios son importante, al igual que adaptarse, es importante usar la tecno como lo que es, un medio, y no la solución, por ellos ya sea cualquiera sea la solución que estén pensando, siempre tener claro los problemas atacar, objetivos y dirección. Más que como solucionarlo.

Es muy importante que las empresas puedan estar conscientes de sus reales necesidades y no contratar soluciones tecnológicas que sean más exageradas de lo que necesitan, por ejemplo, si una microempresa necesita optimizar un proceso, puede comenzar con un excel bien gestionado, luego escalar a un sistema ad hoc a sus necesidades y así sucesivamente, pero muchas organizaciones de diferentes tamaños comenten el error de "sobre vestirse" con sistemas muy complejos, que en la mayoría de las veces sólo requieren un 1% de éste.

Desafortunadamente, este tipo de cambios innecesarios, muchas veces se producen por decisiones desinformadas, apresuradas o incluso asesorías incorrectas, esta situación representa a muchas empresas, que han tratado de reaccionar frente a los efectos de la pandemia. Por lo que hay que profundizar en la forma correcta de digitalizar nuestros procesos operativos en relación con el cliente y a los procesos internos de cada compañía. Además es fundamental concienciar que ya nada se realizará de igual forma como fue el pasado verano.

El distanciamiento social y la abrupta apertura de mentes a experimentar nuevas formas de hacer prácticamente todas las actividades, permiten que dejemos de pensar en relaciones transaccionales, lineales y de esta manera agreguemos opciones, compartamos conocimiento, responsabilidades y permitamos a nuestros clientes tener experiencias únicas, creadas por ellos mismos, pero con nuestro sello propio.

La verdadera revolución que está provocando la transformación digital en las empresas no es tecnológica; es cultural. Nos estamos acostumbrando a la velocidad, evitando la obsolescencia; estamos lanzando productos "Work in Progress" al mercado, sin esperar sacar productos completos pero tardíos; la gente se está acostumbrando a trabajar por proyectos, en células o grupos de trabajo multidisciplinarios; las herramientas y técnicas del "Design Thinking", metodologías ágiles, dentro de otras están provocando una revolución en el interior de las empresas. Abrazar este cambio y los que vienen es un imperativo para todas las empresas.

Por lo tanto, es fundamental asesorarse bien, y tomar todo esto como una experiencia de aprendizaje, pues el verdadero trabajo remoto tiene varias implicaciones y exigencias, no podemos olvidar que estamos confinados de manera obligatoria y en condiciones muy extremas y acostumbrarse a la nueva realidad.

Por Adolfo Gómez, gerente de operaciones de Zenta Group

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